¿Pagar por hacer una web cuando mi cuñado lo puede hacer gratis?

Una web gratis o hecha por un conocido puede servir para salir del paso, pero rara vez consigue clientes. Pagar a profesionales tiene sentido cuando la web tiene que posicionar en Google, transmitir confianza, convertir visitas en contactos o ventas y mantenerse segura y actualizada. A la larga, una web que no funciona sale más cara que hacerla bien desde el principio.
Te explicamos por qué y en qué casos puede bastar una opción gratuita.
¿Por qué una web profesional cuesta dinero?
En las agencias escuchamos a menudo la misma pregunta. Si hay plataformas para hacer una web gratis, ¿por qué pagar? La respuesta está en todo lo que no se ve. Una web que funciona es el resultado de estrategia, diseño, programación, contenido, SEO y mantenimiento. Todo eso son horas de trabajo de varias personas.
Si quieres cifras concretas, te las damos en cuánto cuesta una página web.
4 razones para contratar a profesionales
1. Tu negocio necesita que lo encuentren
La mayoría de clientes empieza buscando en Google. Si tu web no aparece o no transmite confianza cuando llegan, se van a la competencia. Da igual tu sector. La web es el sitio donde te comparan antes de decidir.
2. Una plantilla no es una estrategia
Instalar una plantilla bonita de WordPress o usar un creador de webs está al alcance de cualquiera. Lo difícil es que la web transmita lo que es tu marca, que guíe al visitante hasta el contacto y que Google la entienda. Las plataformas muy baratas suelen quedarse cortas en velocidad, SEO o posibilidades de crecer.
Además, el tiempo que pasas peleándote con la web es tiempo que no dedicas a tu negocio.
3. Hacer una web es un trabajo de equipo
Una web profesional combina diseño gráfico, programación, experiencia de usuario, redacción, fotografía y SEO. Tu cuñado puede saber de ordenadores, pero ¿domina todo eso? ¿Sabe adaptar la web al móvil, optimizarla para Google, cumplir la normativa de privacidad y cookies y mantenerla segura?
4. Una web necesita mantenimiento
Una vez publicada, la web hay que actualizarla, hacer copias de seguridad, vigilar la seguridad y adaptarla a los cambios de tu negocio y de Google. Una web abandonada acaba siendo lenta, vulnerable o desfasada. Contratar a profesionales incluye tener a alguien que se ocupe de todo eso.
¿Cuándo puede bastar una web gratis?
| Web gratis o casera | Web profesional | |
|---|---|---|
| Coste inicial | Nulo o muy bajo | Inversión según el proyecto |
| Dominio propio | A veces no incluido | Sí |
| Diseño adaptado a tu marca | Limitado a plantillas | A medida |
| SEO | Básico | Trabajado desde la estructura |
| Velocidad y seguridad | Depende de la plataforma | Optimizadas y vigiladas |
| Mantenimiento | Lo haces tú | Incluido o contratado aparte |
| Ideal para | Proyectos personales y pruebas | Negocios que quieren captar clientes |
Hay casos en los que una opción gratuita o muy sencilla es suficiente. Un proyecto personal, una prueba para validar una idea o una página temporal para un evento. Si la web no tiene que atraer clientes ni representar a un negocio, no hace falta una gran inversión.
Pero si la web tiene que ayudarte a vender, lo barato suele salir caro. Si además quieres vender online, te contamos cómo planteamos las tiendas online en Asturias.
Preguntas frecuentes sobre hacer una web gratis o pagar
¿Se puede tener una web gratis para un negocio?
Sí, pero con limitaciones de dominio, diseño, velocidad y SEO. Sirve para empezar, rara vez para captar clientes de forma constante.
¿Cuánto cuesta una web profesional?
Depende de lo que necesites. Te lo explicamos con cifras en nuestro artículo sobre cuánto cuesta una página web.
¿Qué incluye el mantenimiento de una web?
Actualizaciones, copias de seguridad, vigilancia de seguridad, revisión de la velocidad y pequeños cambios de contenido.
¿Puedo empezar con una web sencilla y mejorarla después?
Sí, si se construye sobre una base que permita crecer. Conviene planificarlo desde el principio para no rehacerla entera.
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